Formatear deja el ordenador como recién comprado: borra todo y reinstala Windows. Bien hecho, le da una segunda vida. Mal hecho, te quedas sin las fotos de los últimos diez años. Vamos por partes.
¿Hace falta formatear?
Muchas veces no. Antes, prueba lo de mi ordenador va muy lento. Formatear sí suele merecer la pena cuando:
- El sistema da errores constantes que no se arreglan de otra forma.
- Hay una infección de virus muy profunda.
- Vas a vender o regalar el ordenador.
- Llevas años instalando y desinstalando cosas y nada funciona bien.
Lista de lo que hay que guardar antes
- Documentos, Escritorio, Imágenes, Vídeos, Música y Descargas. Ojo con el Escritorio: mucha gente lo usa de almacén.
- Fotos del móvil que pasaste al ordenador y no están en otro sitio.
- Favoritos y contraseñas del navegador. Si inicias sesión en Chrome o Edge con tu cuenta, se recuperan solos; si no, expórtalos.
- Correo, si usas un programa como Outlook con cuentas antiguas: puede haber correos que solo están en el ordenador.
- Licencias y claves de programas de pago (Office, antivirus, programas de trabajo).
- Certificado digital, si lo tienes instalado: expórtalo con su contraseña antes de formatear, o tendrás que volver a pedirlo.
- Partidas guardadas de juegos que no estén en la nube.
¿Y la licencia de Windows?
Si tu ordenador venía con Windows original, normalmente se vuelve a activar solo al reinstalar. Si no la tienes o no es original, hace falta una licencia nueva.
Cómo lo hacemos nosotros
Copiamos tus archivos antes de tocar nada, instalamos Windows limpio con sus controladores, te ponemos tus programas y te devolvemos tus archivos en su sitio. Si necesitas licencia nueva, te la ponemos nosotros.