Si vas a comprarle un ordenador a tu padre, a tu madre o a tus abuelos, lo más importante no es la potencia: es que sea cómodo y sencillo. Estas son las claves.
Primero: ¿para qué lo va a usar?
- Videollamadas, WhatsApp, fotos y noticias: puede que una tablet grande sea más cómoda que un ordenador.
- Correo, banco, trámites con la Administración, imprimir: mejor un ordenador.
- Escribir mucho: portátil o sobremesa con buen teclado.
Lo que sí importa
- Pantalla grande. Un portátil de 15 o 16 pulgadas, o un sobremesa con monitor de 24. Se lee mucho mejor.
- Teclado cómodo. Con teclas grandes y bien separadas. En un sobremesa, puedes elegir uno con letras grandes.
- Disco SSD. Que arranque rápido evita el «¿ya se ha encendido?».
- 8 GB de memoria como mínimo, mejor 16.
- Buena cámara y micrófono, si va a hacer videollamadas.
Lo que no hace falta
Tarjeta gráfica potente, procesadores de gama alta o pantallas táctiles. Encarecen el equipo y no se van a notar.
El truco que más ayuda
Dejarlo bien configurado: letra más grande, iconos solo de lo que usa, accesos directos al correo y a las videollamadas, y sin programas de prueba que saquen avisos. Eso cambia por completo la experiencia.
Y después, unas clases
Una o dos horas en casa, con su propio ordenador y a su ritmo, hacen que lo use con confianza. Mira nuestras clases de informática a domicilio.