Antes de pensar en lo peor, hay cosas muy sencillas que lo resuelven más veces de lo que parece.
1Mira el enchufe y la regleta
- Prueba otro enchufe, sin regleta.
- Si la regleta tiene interruptor, que esté encendido.
- En un sobremesa, mira el interruptor de detrás de la torre.
2En un portátil, el cargador
- ¿Se enciende la luz del cargador o del portátil al enchufarlo?
- Déjalo cargando 30 minutos y vuelve a probar.
- Si tienes otro cargador compatible, pruébalo.
3Mantén pulsado el botón
Desenchufa todo, mantén pulsado el botón de encendido 30 segundos y vuelve a enchufar. Descarga la electricidad que a veces bloquea el arranque.
4¿Enciende pero la pantalla sigue negra?
Si oyes el ventilador o ves luces, puede ser la pantalla o el cable. En un sobremesa, comprueba que el monitor está encendido y el cable bien puesto.
5¿Pita al encender?
Unos pitidos seguidos suelen indicar un problema de memoria o de tarjeta gráfica. Apunta cuántos pitidos hace: nos ayuda a saber qué es.
6Si nada funciona
Puede ser la fuente, la placa o la batería. Hay que mirarlo con herramientas.